Julio Klink, una vida plena de servicio, por Magalí Di Croce
Primera Parte: Un hacedor incansable Nos conocemos de toda la vida, pero fue en el tiempo compartido en el Taller de Narración Oral que dirigía Marcelo Musarra, donde puedo decir que lo descubrí a Julio, en su esencia más profunda:un hacedor constante, un miembro activo de la comunidad, un motor en todo lo que emprendió o fue colaborador. Nunca un simple observador, siempre protagonista. Protagonista no en el mostrarse, sino en trabajar, en poner el hombro, proponer ideas y llevarlas a cabo contra viento y marea. Así, en el Taller charlamos mucho y varias veces le propuse que cuente algo de su vasta vida, en el Blog Intramuros. Él me escuchaba, y no me respondía, hasta que un día me dijo: “- yo no quiero escribir sobre mí, más vale te cuento y vos si querés escribís-”….Como siempre -algo que además lo caracteriza- : hace lo que quiere…, y yo por supuesto, acepté la contrapropuesta, porque me ha impactado y conmovido su vida tan frutífe...