Conocí al Indio Solari, por Magalí Di Croce
No me gusta el rock…menos aun los recitales…recuerdo que en el año 1979 Osvaldo -que es un fan del rock- me invitó a un recital de Serú Girán en el Club Atenas de La Plata, y me gustó…pero tenía -y tengo- tan poca cultura rockera que me sentí “un sapo de otro pozo” y hasta un poco asustada de esa masa humana cantando y bailando… y cuando él fue a ver a los Rolling Stones en dos oportunidades con las chicas, me lo pasé rezando para que regresen sanos y salvos…no tengo esa cultura y reacciono con el primitivismo de un animal ante el sonido estridente, por bueno que sea…
De más está decir que nunca seguí al Indio Solari y a
los Redondos, sí conocía lo que todos conocen de la mística de sus recitales y
sus cientos de miles de seguidores…
Cuando me desperté con esa noticia me dio pena, un
artista valioso había partido…
La cuestión es que traté de escuchar alguna noticia de
actualidad, como cada día y desde las C5N, TN, hasta la Nación+, no se hablaba
de otro tema, bueno… probé con Canal 26 ….lo mismo.
Ya me cansaba un poco, pasaban las horas, me encanta
estar informada sobre lo que sucede en el país y el mundo, quería saber si
había adelantos en el terrible femicidio de Agostina, quería enterarme si su
mamá había salido del Hospital, pero la
muerte del Indio era el único tema…el único…
Nunca me siento a ver las noticias, pero mientras hago
otras cosas, las escucho todo el tiempo.
Y empecé a escuchar testimonios de periodistas
rockeros, de otros periodistas, y testimonios de la gente que ya se empezaba a juntar
en un duelo y un amor común. Empecé a ver una marea humana que necesitaba expresarse,
y empecé a escuchar las frases más resonantes del Indio…todas profundas… y ver
a esa cantidad de gente que aumentaba y aumentaba como si tuviera una levadura
invisible me quedó resonando esta frase: “QUÉ LA MUERTE ME ENCUENTRE VIVO”…
La gente seguía aumentando y aumentando, se armaron
recitales, la gente cantaba, bailaba y lloraba, y se quedaba…
La familia del
Indio -quien había tenido una vida privada celosamente cuidada-, comprendió que esa gente iba a querer despedir
a su artista, y estuvieron abiertos a que se dispusiera un lugar público para
el velatorio…
Pasaban las horas y la cantidad de gente aumentaba, se
armaron homenajes en distintos lugares de todo el país, los testimonios de la
gente entrevistada al azar coincidían: -“Sus palabras me guiaron para que viva
bien, para que trabaje, para que me cuide”-, “Para mi fue como un padre, sus
consejos me ayudaron a pensar, a afrontar las cosas de la vida”, “-Yo podría
haber terminado de cualquier forma, pero por el Indio estudié y me encausé”-
Personas de todas las edades, padres con sus hijos,
gente adulta grande, chicos jóvenes, todas las clases sociales, familias con
niños, como cuando se reunían en sus recitales: se compartía y ayudaba entre todos…
Y Seguía viendo y escuchando…cada vez me sorprendía
más, ahí estaba el pueblo argentino, un muestreo muy amplio, muy inmenso.
Los testimonios eran maravillosos, profundos,
verdaderos…Era un hombre de una cultura notable.
Pasaban las horas y no se definía donde velarlo. No
todos se atrevían a tamaña responsabilidad por el cuidado y la seguridad. El
Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof le ofreció el lugar a
la familia. Fue más de un millón de personas. Kilómetros de cola para llegar a
la Capilla Ardiente y pasar y decirle adiós al artista.
No hubo en esa cantidad inimaginable de gente, incidentes
– los que suelen mandar a hacer desmanes en otras manifestaciones no fueron
enviados… se dieron cuenta de que no daba para eso, menos mal…- la gente le dio
una despedida digna a un artista maravilloso, a un hombre que vivió con
dignidad, que vivió con coherencia, cuyo
mensaje era la solidaridad, el cuidarse entre todos, y llamaba a la esperanza…
Yo no conocía al Indio Solari.
Lo conocí cuando
murió…ahí lo conocí, en el amor y la admiración de sus seguidores, en la visión
de una Patria para todos, sin grietas y sin odios, lo conocí en el amor del
pueblo. Y no dudo de que fue un profeta de la esperanza, esa esperanza que
tanta falta le hace al pueblo de la Patria, para no seguir cayendo en falsos
profetas.
Estoy feliz de haberlo conocido….nunca es tarde, aunque
llegue la muerte….más aún porque la muerte
lo encontró vivo como él aspiraba, vivo
en el corazón de tantos argentinos, vivo
en sus canciones, vivo en todos los que vivieron sus recitales, vivo en la
claridad de un espíritu elevado, que sin duda vivirá eternamente.
Magalí Di Croce

Que lindo relato tia!
ResponderEliminarMe pasó lo mismo pero lo seguia de lejos cuando lo escuché cantar.No fue cualquiera y ya pasó a la eternidad.Q.E.P.D Indio querido.
ResponderEliminarMe encantó Maga, a mí me pasó lo mismo
ResponderEliminar