¿Somos verdaderamente argentinos?... por Emma Bertoldi

 

Hay una pregunta que me persigue como un eco silencioso en los pasillos de la Escuela, en la rutina de los días, en los gestos pequeños que parecen no decir nada y, sin embargo, lo dicen todo:

¿somos verdaderamente argentinos?

 La duda nace al mirar alrededor. En las miradas distraídas, en las voces que se superponen durante un Acto Patrio, en las manos vacías donde alguna vez brilló una Escarapela. Hay días que deberían arder en la memoria —jornadas que marcaron el pulso de nuestra historia, que nos dieron identidad y rumbo— y, sin embargo, pasan frente a nosotros como si fueran apenas instantes sin peso, sin historia, sin alma. 

Ya no conmueven como antes. Ya no nos detienen.

 Y en ese silencio disfrazado de costumbre, algo se pierde.

 Me inquieta, sobre todo, la ignorancia que nos habita sin que lo notemos. Hablamos, opinamos, discutimos… pero muchas veces lo hacemos desde un vacío. No sabemos qué ocurrió en esos momentos que decimos recordar, no comprendemos a las personas que cambiaron el curso de nuestra historia, ni dimensionamos las huellas —sociales, políticas, humanas— que marcaron el rumbo de nuestro país. Caminamos sobre una historia que no conocemos, como si el suelo no tuviera memoria.

 Y, sin embargo, sabemos tanto de otros mundos.

 Podemos nombrar culturas lejanas, repetir tendencias globales, entender códigos que nacen al otro lado del planeta. Nos reímos con los mismos chistes que millones, vestimos las mismas modas, seguimos las mismas corrientes. Pero cuando se trata de nosotros —de lo propio, de lo cercano— aparece el silencio otra vez. Un silencio incómodo.

 También la Escuela, a veces, parece acompañar ese olvido. Nos enseña el mundo, pero no siempre nos enseña a mirarnos. Aprendemos sobre tierras lejanas mientras nuestra propia historia queda a medio decir, como un libro abierto que nadie termina de leer. Y así, poco a poco, dejamos de reconocer la riqueza que nos rodea: nuestros paisajes, nuestras voces, nuestras raíces.

 Pero entonces ocurre algo curioso.

 Basta un partido, una camiseta, un himno cantado con el corazón en la garganta, para que todo cambie. De pronto, somos intensamente argentinos. Gritamos, nos abrazamos, compartimos un mate como si en ese gesto se resumiera toda nuestra identidad. Defendemos nuestras costumbres, nuestras palabras, nuestra forma de ser.

 Y ahí surge otra vez la pregunta, más fuerte, más urgente:

¿qué es la patria para nosotros?

 ¿Cómo podemos sentir un orgullo tan profundo por algo que apenas conocemos? ¿Cómo se ama lo que no se comprende?

 Hay momentos fundamentales que resisten en la sombra, instantes que sostienen nuestra historia y, sin embargo, apenas rozan nuestra memoria. Son piezas esenciales de un relato que muchas veces elegimos no mirar.

 Esta reflexión no nació en los libros, sino en el aula. En la dificultad de poner en palabras lo que debería ser propio. En la sensación de que algo nos falta, aunque no sepamos nombrarlo.

 Y entonces vuelvo al inicio.

 No se trata de saberlo todo. No se trata de memorizar fechas ni repetir discursos. Se trata de entender, de reconocer, de respetar. De saber, al menos, de dónde venimos para no perdernos en el camino.

 Porque un  País no es solo un nombre ni una Bandera agitada en el viento. Es su historia, sus heridas, sus luchas, su gente.

 Y si no sabemos lo que pasó, si no lo sentimos como parte nuestra, entonces la pregunta sigue en pie, intacta, esperando una respuesta que todavía no llega:

 ¿Somos verdaderamente argentinos… o solo aprendimos a parecerlo?

                                                           Emma Bertoldi , Argentina


Emma es una joven sancayetanense que está próxima a cumplir 15 años, es hija de Carlos y Nadia, tiene un hermano de 8 y  una hermana de 10 años, cursa el Cuarto Año en el I.D.F.S. y disfruta de leer, dibujar y pintar, escribir, y hacer artesanías en hierro.

Comentarios

  1. Emma, tu bello texto me conmueve y emociona, la profundidad de tus reflexiones, la agudeza de tus preguntas, la sinceridad en el amor a la Patria, la madurez con que expresas la necesidad de honrar la historia y a todos los que nos permitieron tener esta Patria amada....y las dudas sobre las formas en que muchas veces se manifiesta nuestro SER argentinos...gracias por compartirnos esta maravilla autobiográfica que tiene mucho de filosofía y de verdad!

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  2. Emma siempre me hice esa pregunta y soy una persona mayor...te felicito por tu expresar...en otros países se preocupan mucho por su tierra..sus costumbres...pienso que Argentina ya se perdió todo eso por el crisol de razas que hay...país generoso!!!

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  3. Mientras exista una Emma, hay esperanza

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  4. Bellísimo texto!!! Impecable escritura!!!
    Pregunta sin respuesta... que quizás marca el inicio de que haya una respuesta menos decepcionante.
    Muchas gracias por compartirlo.

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