Ser Catequista, por Magalí Di Croce

He recibido cariños y saludos en este día en que en nuestra Iglesia celebramos el día del Catequista y me viene al recuerdo y al corazón todos los niños y personas adultas con quien he compartido esta bella tarea.

Paula era bebé recién nacida cuando el Padre Jacobo me pidió que sea catequista, y por supuesto le dije que NO,   que no estaba preparada ni capacitada, además de estar re ocupada con mi familia, las nenas chiquitas y el trabajo… y por supuesto que el Padre Jacobo me dijo: “-Si señora, está capacitada…y se va a arreglar con el tiempo-”, creo que empecé a ser catequista solo porque no me atrevía a decirle más que no al Padre…Empecé con la querida Lucía Dominguez, recuerdo que el Padre me llevó a una catequesis de ella y preguntaron cuales eran los Misterios del Santo Rosario ( yo me moría por dentro porque temía que el  Padre me haga decirlos a mi Y YO NO LOS SABÍA), resucité cuando levantó la mano mi sobrina Victoria – mi ahijada querida que siempre se caracterizó por ser muy inteligente y aplicada- y se puso de pie y recitó todos los Misterios en forma impecable…

El Padre que no tenía un pelo de tonto me quería ayudar, charlaba mucho conmigo y me regaló libros y después me hizo comprar el Catecismo de la Iglesia Católica y charlábamos mucho! Qué formativas y enriquecedoras eran esas charlas! También Raul aun antes de ser Diácono daba unas charlas hermosas en el Salón Parroquial para adultos antes de la Misa  de 19 del sábado. También nos orientaba el Padre Rubén y  el Padre Pablo nos dedicó un año a las Catequistas con un Curso que él mismo elaboró sobre Catequesis familiar …y  me fui formando, de a poco. Con el Padre Matías además agregamos las “actuaciones” previas al Evangelio en la Misa y con las mamás  nos divertimos mucho armándolas…

Dí Catequesis de Primera Comunión, de Confirmación, de Confirmación  de adultos y actualmente doy  de Padres en la Catequesis Familiar, y las charlas pre bautismales.

Hubo una época en que dábamos catequesis en nuestras casas, tengo tantas anécdotas de esos niños, tantas veces tenía que disimular  para  que no que vieran que me tentaba de risa con sus ocurrencias  o que  me emocionaba hasta las lágrimas cuando -sin anestesia- contaban algo que les ocurría…recuerdo que próximas las vacaciones de julio yo las esperaba ansiosa para descansar un poco, y ellos me rogaban que siguiéramos en las vacaciones, y me daba alegría que les gustara ir, no sé cuanto logré transmitir, pero que hoy siendo grandes, recuerden la catequesis como un espacio donde les gustaba estar…eso ya es algo ganado….

Aunque conozco los temas de cada encuentro nunca me voy sin antes leer un poco… y rezar al Espíritu Santo para que nos acompañe, para que sea un  tiempo profundo….

Más de 36 años en que no paré de leer, de estudiar, aprendí los Misterios del Santo Rosario por los que sufrí tanto el primer día de mi  catequesis y los rezo  y medito cotidianamente…

 Mirando el camino recorrido solo me queda agradecer. A Dios por elegirme con  todas mis falencias y limitaciones, a María guía de todo lo bueno,  a quienes fueron instrumentos del Señor para invitarme y para formarme, a mis hermanos catequistas,  a tantos niños – hoy muchos son hombres y mujeres, padres  de familia- a las familias y a los adultos con quienes compartimos un espacio profundo en la fe con amor y respeto.

                                                        Magalí Di Croce

Comentarios

  1. Liria Azucena Ferrario21 de agosto de 2026 a las 15:48

    Hasta en Orense tuvimos un "especial" de Magalí...por encima de todo lo aprendido, la generosidad de compartirlo siempre. Feliz día Maga querida!

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    1. Gracias Lirita querida! Gracias sos muy generrosa! Feliz día para vos y para todos los catequistas de esa querida comunidad orensana!

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  2. Enseñé catecismo en épocas del Padre Jorge. No había terminado el secundario y no sé como llegué.
    Era muy diferente, se limitaba a estudiar las preguntas de un librito ilustrado y yo trataba de leer un poco más por si preguntaban algo. Cada tanto pasaba el Padre, preguntaba y agregaba algo a lo que se había tratado.
    También recuerdo con una sonrisa algunas preguntas de los chicos y el compartir momentos muy lindos con ellos.
    La organización actual ha crecido y se ha complejizado pero coincido en los lindos momentos que se viven y como el Templo Parroquial se llena de alegría, se vivifica con los niños.

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    1. Amiga no sabía - o no recordaba- que habías sido Catequista! Yo hice la catequesis en la época del Padre Jorge! Qué lindo y qué bueno! Gracias por compartirnos tus vivencias!

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