Ser Catequista, por Magalí Di Croce
He recibido cariños y saludos en este día en que en nuestra Iglesia celebramos el día del Catequista y me viene al recuerdo y al corazón todos los niños y personas adultas con quien he compartido esta bella tarea. Paula era bebé recién nacida cuando el Padre Jacobo me pidió que sea catequista, y por supuesto le dije que NO, que no estaba preparada ni capacitada, además de estar re ocupada con mi familia, las nenas chiquitas y el trabajo… y por supuesto que el Padre Jacobo me dijo: “-Si señora, está capacitada…y se va a arreglar con el tiempo-”, creo que empecé a ser catequista solo porque no me atrevía a decirle más que no al Padre…Empecé con la querida Lucía Dominguez, recuerdo que el Padre me llevó a una catequesis de ella y preguntaron cuales eran los Misterios del Santo Rosario ( yo me moría por dentro porque temía que el Padre me haga decirlos a mi Y YO NO LOS SABÍA), resucité cuando levantó la mano mi sobrina Victoria – mi ahijada querida que siempre se caracterizó...