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Verano en la Sáenz Peña, por Jorge Dip

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La mañana se inicia con una leche fría a la que la “cascarilla de cacao” le ha dado una impronta similar a la de una bebida chocolatada que hoy le dan sabor primeras marcas. En el barrio humilde de la calle Sáenz Peña no suele llegar masivamente el Vascolet, pero los pibes lo conocemos porque un vecino nos convida un vaso cuando la pelota emprende uno de sus viajes caprichosos al terreno amplio donde se estacionan tractores y cosechadoras. El desayuno veraniego se completa con algún buñuelo o recortes de masa de hojaldre que se desprenden de los pasteles encargados y ya entregados que elabora mi vieja. La calle de tierra presagia que el viento soplará fuerte, como casi todos los días en este sector de San Cayetano, dos cuadras pasando el edificio de la Cooperativa Eléctrica, el último mojón de civilización de los que viven en el centro del pueblo. “Ojalá pase el regador”, piensa en voz alta mi mamá, mate en mano, anhelando que el camión destartalado del Municipio se digne a pega...

Fervor solidario juvenil de los '90, por José Augusto Fantasía

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                        Durante las vacaciones familiares, mi mamá me contó del Blog y quise compartir algunas experiencias de mi adolescencia en San Cayetano, en el marco del actual contexto nacional que reclama solidaridad en los ciudadanos. En la década del ‘90 despertaron múltiples iniciativas solidarias en San Cayetano, las cuales fueron coordinadas por adultos de entidades locales y ejecutadas por distintos grupos juveniles. Hoy es común escuchar “tomar o ganar la calle” desde la intención política. Los jóvenes de aquel entonces habíamos tomado la calle del pueblo con la mera intención del bien comunitario. Sin ánimo de ponderar dichas iniciativas, quiero mencionar primero a todas aquellas que desarrollamos con Interact, agrupación juvenil del Rotary Club. Con el apoyo de los rotarios, en especial de Tulio Cosentino que nos ofrecía su casa como lugar de reunión, realizamos por ejemplo colectas de dinero y diar...

Vida Guille, por Silvia Travaglia

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Salí a caminar con esta mañana pringosa de 29 grados y se me apareció una palabra, así de la nada : "Vida" y la imagen de Guille, mi sobrina. Tengo que escribirlo, pensé. Pero yo no he compartido tanto. Bueno, les pregunto a los hermanos que me digan 3 palabras que la definan, le pregunto a Jorge que fue su profesor en Folklore y Canto con caja, ellos compartieron más. Cuando pasaron 10 minutos dije : yo voy a escribir mi experiencia, según solicita el Blog, y si hay cosas que no sé, cosas que no viví de ella, poco me interesa para hacer su semblanza pues no agrega a lo que sí sé. Guille tiene 30 años. Es una mujer inteligente, obstinada, respetuosa de las reglas, muy sociable, conversadora y con una determinación increíble cuando se trata de lo que desea hacer. Completó los ciclos previstos por el sistema educativo. Sin embargo ella quiso aprender a leer y escribir tiempo después y lo logró. También fue a hacer clases de gimnasia, baile, trabajos de Manualidades, ...

Una Carta de Kito, un amigo del alma...Por Kito Mas

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Kito con su nieta Hola! Maga: Muy bueno lo que has escrito. Doña Victoria era muy especial para mi. Una madre más. Me parece verla preparando los ravioles en la tabla que ponía sobre la mesada, o ya en el quiosco atendiendo. Y cuando se enfermó Don Nicolás, atendiéndolo como la mejor enfermera. Junto a Victoria compartiendo un momento...   Tuve la suerte de compartir parte de mi vida. Recuerdo de mis viajes y charlas junto al calor del hogar que le había hecho Dante y cuando me avisaron que estaba en cama y fui a verla es como que me estaba esperando porque me escuchó y se fue. Pero siempre está en mi corazón al igual que Don Nicolás, si algo tiene la vida de bueno es recordar personas como tu abuela Doña Victoria y Don Nicolás (Chingolo), para los amigos .                                                Chingolo en una reunión en el Taller ...

Postales que recargan energías, Federico Schmidt.

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Recuerdo aquella vez que estuve en Río de Janeiro, Brasil… hace unos años en pleno verano. (Quienes me conocen, saben que aborrezco esta estación del año). Cuando les dije a mis hermanas, recuerdo que me dijeron: “¿Qué? A vos no te gusta el verano”. Sin embargo, quería conocer un lugar que tuviera montaña, mar y vegetación y creo, que no me equivoqué.  El hotel donde me alojaba quedaba a más de una hora de las principales playas. Debía utilizar el subte…y así fue como tomé coraje y por primera vez me subí… Estaba asustado, pero ansioso por conocer. Le temía al idioma (no entiendo el Portugués, aunque iba zafando con el Inglés). En mi vida, había estado en un país limítrofe al nuestro. Sin embargo, lo logré… dicen que preguntando se llega a Roma; y creo que así fue. Luego de detenernos en decenas de estaciones del subte, y preguntar…¿Es aquí? ¿Dónde bajo? Llegué a una de las playas más bonitas que por siempre atesoraré en mis recuerdos: Leblon. Recuerdo el agua, completamente c...

Qué apuro hay? por Silvia Travaglia

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Habitualmente cuando llega diciembre, a la mayoría de la gente le agarra el apuro. Corren... hacia dónde? y para qué?  Es necesario resolver la vida antes del 31? Si, si, sé que todos lo critican. Pero acaso... alguno no se ha contagiado?  Esto me movió a hacer un racconto de todos los aportes a este Blog. Si me sale antes del 31, bien, (me dejé contagiar, adrede) y si no, saldrá en otro momento.  Un embarazo, un parto... tienen apuro? y si... en el momento, pero el resultado es mucho más duradero.  Los homenajes a los que no están, tienen apuro? La verdad que no. Podemos homenajear a Violeta, a Margarita, a los abuelos de Magalí, a mis padres, a la abuela de Federico y a tantos otros mencionados... siempre. Porque los que han sido importantes en nuestras vidas están ahí siempre. Pero si lo escribimos creo que le damos eternidad a su recuerdo. Lo eterno para mí no es sólo lo que durará para siempre, sino lo que está siempre presente y entre nosotro...

Monumento a la Madre, por Thelma Riega de Zazu

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Esta es la historia de como un grupo de maestras, en ese entonces de la Escuela Nacional N° 1 (hoy 19), tuvimos la idea de hacer un monumento para San Cayetano, porque no sé si todos sabemos que con los monumentos se “construye la historia”. En este caso se trataba del ‘Monumento a la Madre’.  Estaba yo en mi salón de primer grado cuando la señora Queca Hauri, directora de la escuela, me manda a llamar. Una vez en la Dirección me pregunta: “¿Qué te parece Thelma si conseguimos hacer un Monumento a la Madre?” Estas palabras constan en una entrevista que le hicieron a la señora Queca y que están en el archivo de Canal 2. Palabras textuales que permiten documentar el comienzo de la ‘odisea’.  Cuando el resto de las maestras se enteraron, se plegaron a la causa y nos dispusimos a invitar a docentes de las Escuelas Provinciales. Corría el año 1960. Nos reunimos en la Biblioteca del Club Ciclista. Mi memoria flaquea, pero todo lo que ocurrió a partir de ahí quedó ...