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Una Carta de Kito, un amigo del alma...Por Kito Mas

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Kito con su nieta Hola! Maga: Muy bueno lo que has escrito. Doña Victoria era muy especial para mi. Una madre más. Me parece verla preparando los ravioles en la tabla que ponía sobre la mesada, o ya en el quiosco atendiendo. Y cuando se enfermó Don Nicolás, atendiéndolo como la mejor enfermera. Junto a Victoria compartiendo un momento...   Tuve la suerte de compartir parte de mi vida. Recuerdo de mis viajes y charlas junto al calor del hogar que le había hecho Dante y cuando me avisaron que estaba en cama y fui a verla es como que me estaba esperando porque me escuchó y se fue. Pero siempre está en mi corazón al igual que Don Nicolás, si algo tiene la vida de bueno es recordar personas como tu abuela Doña Victoria y Don Nicolás (Chingolo), para los amigos .                                                Chingolo en una reunión en el Taller ...

Postales que recargan energías, Federico Schmidt.

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Recuerdo aquella vez que estuve en Río de Janeiro, Brasil… hace unos años en pleno verano. (Quienes me conocen, saben que aborrezco esta estación del año). Cuando les dije a mis hermanas, recuerdo que me dijeron: “¿Qué? A vos no te gusta el verano”. Sin embargo, quería conocer un lugar que tuviera montaña, mar y vegetación y creo, que no me equivoqué.  El hotel donde me alojaba quedaba a más de una hora de las principales playas. Debía utilizar el subte…y así fue como tomé coraje y por primera vez me subí… Estaba asustado, pero ansioso por conocer. Le temía al idioma (no entiendo el Portugués, aunque iba zafando con el Inglés). En mi vida, había estado en un país limítrofe al nuestro. Sin embargo, lo logré… dicen que preguntando se llega a Roma; y creo que así fue. Luego de detenernos en decenas de estaciones del subte, y preguntar…¿Es aquí? ¿Dónde bajo? Llegué a una de las playas más bonitas que por siempre atesoraré en mis recuerdos: Leblon. Recuerdo el agua, completamente c...

Qué apuro hay? por Silvia Travaglia

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Habitualmente cuando llega diciembre, a la mayoría de la gente le agarra el apuro. Corren... hacia dónde? y para qué?  Es necesario resolver la vida antes del 31? Si, si, sé que todos lo critican. Pero acaso... alguno no se ha contagiado?  Esto me movió a hacer un racconto de todos los aportes a este Blog. Si me sale antes del 31, bien, (me dejé contagiar, adrede) y si no, saldrá en otro momento.  Un embarazo, un parto... tienen apuro? y si... en el momento, pero el resultado es mucho más duradero.  Los homenajes a los que no están, tienen apuro? La verdad que no. Podemos homenajear a Violeta, a Margarita, a los abuelos de Magalí, a mis padres, a la abuela de Federico y a tantos otros mencionados... siempre. Porque los que han sido importantes en nuestras vidas están ahí siempre. Pero si lo escribimos creo que le damos eternidad a su recuerdo. Lo eterno para mí no es sólo lo que durará para siempre, sino lo que está siempre presente y entre nosotro...

Monumento a la Madre, por Thelma Riega de Zazu

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Esta es la historia de como un grupo de maestras, en ese entonces de la Escuela Nacional N° 1 (hoy 19), tuvimos la idea de hacer un monumento para San Cayetano, porque no sé si todos sabemos que con los monumentos se “construye la historia”. En este caso se trataba del ‘Monumento a la Madre’.  Estaba yo en mi salón de primer grado cuando la señora Queca Hauri, directora de la escuela, me manda a llamar. Una vez en la Dirección me pregunta: “¿Qué te parece Thelma si conseguimos hacer un Monumento a la Madre?” Estas palabras constan en una entrevista que le hicieron a la señora Queca y que están en el archivo de Canal 2. Palabras textuales que permiten documentar el comienzo de la ‘odisea’.  Cuando el resto de las maestras se enteraron, se plegaron a la causa y nos dispusimos a invitar a docentes de las Escuelas Provinciales. Corría el año 1960. Nos reunimos en la Biblioteca del Club Ciclista. Mi memoria flaquea, pero todo lo que ocurrió a partir de ahí quedó ...

Los regalos de Año Nuevo, por Magalí Di Croce

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En la mayoría de los hogares, aun cuando no sean muy religiosos, se preparan regalitos de Navidad.  En mi casa nos enseñaron a creer en los Reyes Magos, a quienes esperábamos con una ilusión maravillosa, pero no en Papa Noel, sino que -como una tradición más- se hacían regalitos de Navidad, pero sabíamos que eran cosas que nos compraban, no esperábamos a “Papa Noel". La cuestión es que también se hacían regalos para la cena de fin de año, los regalitos de Año Nuevo, que estaban a cargo exclusivo de la abuela Victoria.  Ella iba al Bazar “Guillermo” y ahí compraba para todos. Siempre eran regalos particulares, a los varones podía ser una linterna, o un sacacorchos y unas fuentes para mamá y las tías… y a los jóvenes o niños más o menos la rumbeaba con el asesoramiento de Don Guillermo Migone…eran regalos particulares y en esa tónica los esperábamos cuando, cada 31 de diciembre a la hora cero, nos poníamos a gritar desaforados: -¡Qué lleguen los regalos!- ...

Paredes de Adobe, por Cristina Garro de Colantonio

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Fotografía actual del rancho                                 Todavía está...de pie, sus paredes agobiadas por el paso de los años. Se inclina, como pensativo, en el medio del patio. No es vejez, es humildad. El no tiene canas, tiene cicatrices. Él es sabio, tiene la sabiduría de los grandes.  Fue importante...lo sabe. Fue el hogar de una maravillosa familia, trabajadora, honesta.  Testigo de las conversaciones de los hombres, organizando la tarea del día alrededor de la cocina a leña y en ronda de mate.  Cobijo y abrigo de la peonada al final del día, cuando ya el humo de su chimenea era solo un hilito en las noches estrelladas.  Ahora goza de estar solo... sus amigos son el chingolo y el hornero. Supersticioso. Por la boca pequeña de su ventana, ve llegar la tormenta y el viento y se defiende con sus paredes de barro y paja que las sabe fuertes e imbatibles.  En...

Carta a Elsa, por Silvia Travaglia

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Elsita con su guardapolvo  Elsita de pie,en el Centro Educativo Complementario junto a Susana Di Paolo, sentada.                                          Hola Elsita!  Antes que nada quiero desearte un muy feliz cumpleaños!!! Cada 14 de diciembre lo recuerdo.  A raíz de un escrito muy conmovedor de este blog se me disparó esta idea de escribirte una carta. Tal vez para amortiguar la ausencia y mostrarte en qué cosas se me aparece tu presencia con gran vividez.  Te recuerdo en la alegría... sé que no tuviste una vida fácil pero tu risa, tu entusiasmo y tu fuerza me son inolvidables.  Nos conocimos a través de Jorge (él me refrescó algunos datos) vos bailabas en lo que era Ballet Municipal o algo así, también hacías Danzas modernas en la Casa de la Cultura, que funcionaba en la ex casa del Dr. Colombo. Ibamos a tomar algo a La Martita o al...