NUESTRO PADRE MATÍAS: UN TORBELLINO DE LUZ, Por Rosana Ivone González

 

Asediado por el caos, el ser humano aparenta ir perdiendo humanidad. Pareciera haberse transformado en utopía cultivar la fe cristiana, andar por el camino de Cristo. A pesar de todo, en medio de tanto torbellino monstruoso, tanto desencuentro y tanto horror desatado existen personas luminosas -iluminadas- en este mundo.

Y es así que de pronto irrumpen. Son pequeñas luces que se encienden en medio de tanta oscuridad, sorprendiéndonos. Y sin que nos demos cuenta, se transforman en torbellinos de luz que se cuelan sin pedir permiso. Y logran arrebatarnos con fuerza envolvente para hacernos vivir otra realidad.

A nosotros, Dios nos regaló un torbellino de luz hace unos años: el Padre Matías. Un bendecido torbellino que contagió esperanza desde su amor vigoroso con raíz en la fe. Amor puesto en acción. “Amar y dejarse amar” como clave. Amor que se derrama, amor que se entrega, amor que se comparte….

Nuestro Padre Matías llegó a nuestra comunidad para transformar y su fuerza arrolladora nos quitó a más de uno las telarañas espirituales. Y fue tejiendo nuevas redes para habitar compartiendo. Conciencia de comunidad y sostén. Soporte para el alma. Para descubrirnos y descubrir al otro. Mirarnos para mirar al otro como hermano. Misericordia Divina.  Compasión humana.

Querido Matías: Pusiste color iridiscente en la huella de Jesús: Camino, Verdad y Vida. Milagro cotidiano de resurgir para seguir creciendo, para seguir avanzando.

Por eso te sentimos “nuestro”. Porque nos fuiste revitalizando y reconstruyendo, formando parte. Porque no te corriste de escena; porque no evadiste el lazo: lo tomaste fuerte y nos incluiste como iguales a todos. Hermanos en Cristo. Supiste aflojar ese lazo con sabiduría inspirada y también tensarlo, cuando fue preciso.  Amor hecho vida. Hasta hoy.

Amamos tu risa de cascabel, de hombre-niño. Ese humor contagioso, en apariencia inocente. El brillo travieso de tus ojos para transmitir alegría a las personas mayores, para contagiar a los más pequeños y también a los jóvenes.

Amamos tu reacción de relámpago andante en obra transformadora en lo visible. Tu potencia de trueno para traer lluvia donde había sequedad. Arremetiste sin pausa distintas refacciones en cada uno de nuestros templos. Y todo quedó hermoso. Pusiste en primer plano a instituciones de bien público y a cada uno de nuestros barrios. Reanimaste a los distintos grupos de vida cristiana, a todos y a cada uno. Incentivaste incluso la creación de alguno más. Por si fuera poco, estimulaste capacitaciones on line, encuentros, retiros, procesiones, campañas solidarias, fuiste anfitrión de acciones misioneras en todo el pueblo… Y respondiste con diligencia a cada una de las múltiples convocatorias de nuestro Obispo. 

Pero también tu misión obró en lo invisible. Marcas en el corazón de cada uno de nosotros. Pedacitos de arcoiris que guardamos bajo llave.

Supiste ver nuestros dones y carismas para que los desplegáramos en servicio. Suave bienestar para quien los recibe; plenitud para quien los ofrece. Pero además multiplicaste tu misión evangelizadora con mensaje inspirado en las distintas redes sociales. El Espíritu Santo soplando Verdad por You Tube, Instagram, Face Book, Radio María….El don de la Palabra que trasciende.

Ahora el lazo que nos une se aflojó de golpe… Peregrinar de sacerdote. Te llevan a otra comunidad lejos de la nuestra a cumplir una nueva misión. Repentinamente te sacaron de nuestro lazo. Y nos duele. Porque te sentimos “nuestro”. Formamos alianza con vos, Padrecito. Aunque sabemos que la aceptación y el desapego forman parte de un aprendizaje, también sabemos que fue escaso el tiempo compartido. Y como los apóstoles reunidos junto a Cristo resucitado, quisiéramos que permanecieras junto a nosotros un tiempo más.

Imposible no experimentar que nos arrebatan un diamante valioso de nuestro cofre espiritual. Era prestado y ahora debemos devolverlo. Pero ¡cuánto quisiéramos seguir iluminados por tu brillo de diamante bien pulido! Ahora un nuevo cofre te espera. Deseamos que te abrigue, que te deje ser en tu plenitud amorosa….

Amado Curita: Que nuestro Padre celestial bendiga tus nuevos pasos. Que Jesús te fortalezca en todas las batallas. Que el Espíritu Santo siga inspirando tu andar. Y que nuestra amada Madre María continúe envolviéndote con su manto tibio por siempre.

Entre tanto, nosotros prometemos ser fieles al legado que derramaste en esta comunidad. Porque tu misión desbordó en abundancia nos sentimos plenos.  Y esa paz nadie te la arrebatará.

                                   Rosana Ivone González

  (Texto escrito por pedido,  y en nombre, de toda la comunidad Parroquial)


Rosana es profesora de Lengua y Literatura, una jóven jubilada, quien, además de haber ejercido con placer y dedicación el rol docente en la Escuela de Educación Media Nº1, en el Instituto Domingo Faustino Sarmiento, y en el Instituto Superior de Formación Docente Nº65, -todos establecimientos educativos de nuestro medio-, se desempeñó en el Consejo Escolar de San Cayetano, como Presidente del mismo. ha escriito en este Blog el texto: "La Pantera Rosa", en dos partes, que puedes leer desde acá y desde aquí, y junto a su amiga y colega Graciela Berti, "Tríada Profanada" que puedes ver desde acá ,"Mujer Alada" que puedes leer desde acá y "Remalvinizándonos por el camino de Santiago" que puedes encontrar aquí y "Un Disparo Maldito, en memoria de Yael Rivas" que puedes ver desde este enlace y "Detrás de Bambalinas" que puedes leer  acá 

 

 

Comentarios

  1. Gracias Rosana por tan bellas y elevadas palabras para con el Padrecito Matías que después de cinco años ha dejado nuestra comunidad. Gracias por pintar con tan delicadas pinceladas el sentir de todos los que que somos parte de esta gran familia parroquial! Gracias!

    ResponderEliminar
  2. Lindísimas palabras para despedir a nuestro querido padre Matías, se lo va a extrañar después de 5 años de compartir la palabra de jesús.bendicnes para el

    ResponderEliminar
  3. Hermosas palabras para describir a nuestro padre Matías

    ResponderEliminar

  4. ¡Gracias a esta hermosa y bendecida comunidad! Gracias por tanto amor recibido. Y a vos, querida Rosana, gracias por tus palabras tan emotivas.agradecida de que Matías haya tenido la gracia de estar en tan hermosa comunidad

    ResponderEliminar
  5. Gracias Padre Matías por tanto; bendiciones en su peregrinación

    ResponderEliminar
  6. Què el Padre nuestro bendiga a su hijo, qué la Celestial María lo acompañe, Què el Espíritu Santo lo cuide y qué Rosana no deje nunca de compartir emociones volcadas en letras…‼️Gracias siempre…,

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

EL ÁRBOL QUE BUSCA RENACER, por Sabrina Edén Tesone

El día que te perdí, por Fiamma Andersen

LAS OTRAS DESAPARICIONES EN SANCA, por Ana Julia Menna (Partes Primera, Segunda y Tercera)