Fractura expuesta, por Silvia Travaglia
En la era de la exposición, la gente hace
pasar su vida, sus hechos relevantes y su intimidad por una pantalla que lo
muestra y genera respuestas positivas o negativas que se contabilizan (a veces
monetariamente) como un signo de atención, de afecto, de aprobación social etc,
etc.
La Internet es una herramienta maravillosa,
ha cambiado al mundo en el mismo nivel en que lo hizo la Revolución Industrial.
No se trata de que algo así sea bueno o malo en sí mismo. Todo depende del uso
que se le dé.
En 2020 el mundo vivió una conmoción que fue
una pandemia. Se mantuvo encerrada a la gente durante meses como prevención de
contagios y en una situación de profunda incertidumbre.
La conjunción de Internet más pandemia generó
un nuevo modo de vivir? Creo que sí y trataré brevemente de escribir algunas
posibles consecuencias.
Las consecuencias pueden verse tanto en lo
social como en lo psíquico
El individualismo se acentuó. Uno puede
pensar que es culpa de las redes pero que pasa si agregamos que el otro, el
prójimo, el ser humano más próximo puede vehiculizar algo que mata?
Poder comunicarse de un modo tan fácil que
era impensable hace pocos años es maravilloso. Podríamos preguntarnos por la
calidad de esa comunicación. Sustituye al encuentro personal?
Así como cuando nos mostramos en nuestros
perfiles como bellos y felices, somos nosotros? o somos lo que queremos mostrar
y desearíamos que suceda?
También se habla mucho de la violencia y la
agresividad. Considero que tanto la violencia como el individualismo
indiferente son dos caras de la supresión del otro, en un caso lo destruye y en
el otro ni siquiera lo registra. Será una secuela de la pandemia? Se ataca o se
ignora por temor al daño que nos pueda hacer?
Otro tema, sumamente preocupante es lo
relacionado con la falta de futuro, podríamos estar en guerra en
cualquier momento y eso se naturalizó como posibilidad. Este sentimiento
permanecía más oculto en otros momentos y movía a temores. Actualmente se vive
sólo en el presente, que es bueno en algún caso... pero venimos de donde?
adonde vamos? alguien lo sabrá?
Lo que me parece más perjudicial es el apuro
constante, la falta de paciencia, como decía alguien: no sé lo que quiero pero
lo quiero ya! junto a la intolerancia a la frustración. En ésto no tengo dudas
de que son promovidas por las redes. Hay que responder rápidamente, hay que ver
el doble click para asegurarse que lo recibió, hay que tener muchos likes para
"ser" o para "existir" de lo contrario la gente se pone
ansiosa o entristece.
No es ningún secreto que las redes saben todo
de nosotros, que nos escuchan (justo hablaba de colchones y me aparecieron
publicidades) pero hasta acá es el precio por estar comunicados y por cierto
que muchas cosas se han visto agilizadas. Se nos escapa algo que es una
característica básica de todo ser humano: la dependencia. Entiendo que esto es
aprovechado con creces para generar adicciones. La adicción no la genera el
objeto (aunque proporcione placer), es la conducta humana hacia eso. No tengo
dudas como tampoco dudo de que es un gran negocio.
Todos hemos visto alguna vez una mesa con
varias personas, de cualquier edad, en un lindo lugar, cada uno en su celular y
me pregunto: a qué se juntaron?
Falta de sentido. agresión, depresión,
adicción... habrá otra cosa? o hay que resignarse a un mundo así?
Por eso lo llamé Fractura Expuesta, porque
desde la pandemia por un lado y las redes un poco antes hubo una fractura
social y personal, fueron años que transcurrieron sin transcurrir y dejaron una
huella que está viéndose cada vez más, está expuesta, podemos hacernos los
ciegos pero ya son perfectamente visibles las consecuencias.
Estoy profundamente convencida de que hay otras cosas, invito a encontrarlas y/o a redescubrirlas
Invito a ser Sujetos y no objetos. Que las redes sean nuestras herramientas y no nuestras dueñas. A construir lo nuevo y reconstruir lo destruido que amábamos y nos hacía bien.Silvia Travaglia



Silvia, me pone feliz que los textos de Intramuros se leen también en otros espacios como Caynet y otros...porque es una maravilla lo que nos has compartido, un análisis impecable y conducente a pensar, a analizar, a filosofar -qué tanta falta nos hace como humanidad- y porque además de describir una realidad muy compleja y preocupante, nos llama a la esperanza, a construir...gracias por compartir este profundo texto que enriquece el Blog!
ResponderEliminarInteresantes y oportunas las reflexiones de Silvia. A veces pienso el tema como una pregunta, o quizá una paradoja... en épocas de redes sociales y de desarrollo tecnológico vertiginoso, cada vez menos comunicados? Puede un "emoji" reemplazar la mirada a los ojos de otra persona, los gestos y expresiones del rostro mientras hablamos? Sábato en su ensayo La Resistencia parece haber profetizado estos días, aunque en aquel entonces el "opio del pueblo" era la televisión.
ResponderEliminarPara sumar un mensaje alentador, parecen surgir y despertar en distintos lugares del mundo minorías que se agrupan y manifiestan con diferentes acciones sobre todo destinadas a proteger las infancias y fomentar espacios para que puedan disfrutar de su condición, niños que sepan jugar!!
Quizá la tecnología avance con tal velocidad que supera el tiempo necesario de adaptación del ser humano, pero las voces que ya se escuchan, como este relato de Silvia, nos permiten tener esperanzas en una revalorización y reconstrucción de algunos rituales y costumbres que aunque estén hoy en desuso en muchos casos, nos hacían más humanos.
Muchas gracias por los comentarios.
ResponderEliminarDado que el tema es complejo y acotado el espacio no pude hacer algunas precisiones.
No demonizo la Internet de ninguna manera. Se trata de estar advertido de situaciones como el cyberdelito o las apuestas online que se valen de nuestras debilidades como humanos.
Lo nuevo no siempre es malo y lo viejo no siempre es bueno. Recuperemos nuestra capacidad crítica y analítica.